Antes de realizar una reforma o proyecto de decoración, es importante que tengamos en cuenta algunos factores. Contar con un interiorista o decorador de interiores nos ayudará en este proceso.

ESTUDIA PUERTAS Y VENTANAS

Observa hacia dónde abren, porque quizá condicionen la decoración cuando ya sea irreparable.

1. Si planeas colocar el fregadero junto a la ventana, asegúrate de que la hoja no chocará contra el fregadero cuando la abras.

2. Los estores quedan preciosos, pero si quieres abrir la ventana sin tener que subirlos por completo, deberás tener un modelo con hojas correderas.

3. Analiza la distribución del cuarto de baño. Si el espacio es reducido, el recorrido de la puerta quizá te impida colocar un armario o añadir un sanitario más. Y lo mismo puede suceder con cualquier otra habitación de la casa. Antes de amueblarla, estudia alternativas: tal vez te merezca la pena modificar la apertura de izquierda a derecha o sustituir la puerta por una hoja empotrada. Lavabo, de Flaminia.

APOSTAR POR COLORES INNOVADORES

En lugar de recurrir a los típicos tonos neutros para pintar las paredes, ¿por qué no acudir a otras tonalidades que resulten más innovadores? En este caso, el azul escogido queda estupendamente en el salón. Contrasta con la madera pero sin desentonar. La idea es que elijas los colores que más te gusten.

Evita riesgos innecesarios y deja a un lado los estereotipos. El objetivo es que te sientas a gusto en tu casa y disfrutes de un ambiente que encaja con tu personalidad.

HAZ PRUEBAS ANTES DE COLGAR

La decoración de la pared es algo más compleja de lo que parece. Cuando combinas varios cuadros o fotografías, es importante que mantengan un equilibrio entre ellos para que la composición resulte armónica. Para que no te arrepientas ni llenes de agujeros inútiles la pared, el truco consiste en colocar en el suelo los cuadros y probar todas las composiciones hasta que des con la que más te guste. Cuando la traslades a la pared, lo harás a tiro hecho.

NINGÚN MUEBLE DEBE ESTAR SOLO

Fíjate en esta imagen. Ahora tapa con la mano el cuadro y los jarrones colocados sobre el aparador, para eliminarlos visualmente. ¿A que pierde encanto? Una casa bien decorada no es sólo aquella que incluye muebles vistosos, sino la que añade un plus de estética con pequeños detalles. No es cuestión de abarrotar la superficie, basta con un complemento para que ningún mueble quede «desnudo». Los recursos que siempre tienen éxito son:

1. En el caso de una mesa auxiliar, una lámpara. Lo ideal: que su base sea pequeña para que no ocupe toda la superficie, como un flexo.

2. Sobre una mesa de centro: en un extremo, un libro tamaño A4 con una portada vistosa (los de arte y viajes suelen ser muy decorativos); y en el extremo opuesto, un jarrón de tamaño medio (los que superan los 25 cm de altura son más difíciles de integrar).

3. En un aparador bajo, aplica el mismo criterio que para la mesa de centro, pero coloca un par de jarrones en lugar de uno solo.

4. Sobre un aparador alto, como el de la imagen, coloca una composición de jarrones de tamaño medio (dos o tres, con alturas escalonadas) o un par de velas.